Coronavirus: qué se sabe de las variantes

 (Fuente: EFE)

Las principales variantes de la covid-19, a las que ahora se sumó la india, se convirtieron en una de las principales preocupaciones de los científicos por el temor a que dificulten una salida de la pandemia.

Por ahora son tres las que se consideran «preocupantes«, según la denominación oficial de la OMS, porque podrían ser más contagiosas o más virulentas. Se trata de las detectadas primero en Inglaterra, Sudáfrica y Japón (pero en viajeros procedentes de Brasil, de ahí su nombre común de «variante brasileña») y circulan, respectivamente, en al menos 139, 87 y 54 países, según datos de la OMS.

Paralelamente, hay una segunda categoría de «variantes de interés», cuyas características genéticas obligan a vigilarlas. La OMS cita siete: la india fue la última en ser integrada, el martes, y el resto fueron inicialmente detectadas, entre otros países, en Estados Unidos, Brasil y Francia.

Pero circulan muchas otras, que la comunidad científica trata de localizar y evaluar para eventualmente incluirlas en alguna de las dos primeras categorías. Todas estas variantes están clasificadas por familias: según las mutaciones, ocupan un lugar preciso en el árbol genealógico del virus de origen, el Sars-CoV-2.

La aparición de variantes es un proceso natural, ya que un virus va mutando con el tiempo. La mayoría de mutaciones de los virus «no tiene ningún impacto en términos de salud pública», subraya la OMS. Todo depende del tipo de mutaciones que adoptan.

Por ejemplo, las variantes inglesa, sudafricana y brasileña comparten una mutación denominada N501Y que se sospecha podría volverlas más contagiosas. Y las variantes sudafricana y brasileña tienen otra mutación en común, la E484K, que reduciría la inmunidad adquirida por una infección pasada o mediante una vacuna.

Los nombres oficiales de las variantes son muy técnicos y no hay ninguna armonización internacional: por ejemplo, la variante inglesa se llama 501Y.V1 o VOC202012/01 y pertenece a la familia B.1.1.7.

Existe un consenso científico sobre el hecho de que las tres variantes «preocupantes» son más contagiosas. Pero se basa solamente en datos epidemiológicos: los científicos analizan la velocidad a la que se propagan y deducen hasta qué punto son más contagiosas. Pero el resultado depende también de otros factores, como las restricciones que se aplican en los territorios analizados.

Por ejemplo, basándose en varios estudios, la OMS juzga que la variante inglesa es entre 36% y 75% más contagiosa. Otro estudio llevado a cabo en Brasil y citado por la OMS apuntó que la brasileña sería 2,5 veces más transmisible.

En el caso de la variante india, la combinación de dos mutaciones podría también volverla más contagiosa, pero esto todavía debe «probarse a nivel epidemiológico», según el consejo científico que asesora al gobierno francés. La OMS estima además que el deterioro de la situación sanitaria en India podría deberse en parte a las recientes aglomeraciones populares, con motivo de fiestas culturales y religiosas y elecciones, sin las debidas medidas de prevención.

En cuanto a por qué son más contagiosas, «hay varias hipótesis: puede que la carga viral sea más elevada, que la variante penetre más fácilmente en las células o que se multiplique más rápidamente», declaró a la AFP Olivier Schwartz, responsable de la unidad Virus e Inmunidad del Instituto Pasteur de Francia.

De todas maneras, no hay ninguna certidumbre de que sean más peligrosas. Según un estudio publicado el 10 de marzo en la revista médica BMJ, la variante inglesa es 64% más mortal: por cada 1.000 casos detectados, provoca 4,1 muertes, frente a 2,5 para el coronavirus clásico. Pero evaluaciones más recientes apuntaron que esta variante no genera casos más graves, si bien  se centraron solo en pacientes ya hospitalizados.

Varios estudios in vitro apuntan que la variante inglesa apenas alteraría la eficacia de las vacunas, al contrario que la brasileña y la sudafricana, debido a la mutación en común E484K.

La variante india suscita las mismas sospechas debido a una mutación similar, la E484Q. Un estudio preliminar concluyó que la vacuna india Covaxin es menos eficaz contra esta variante, pero  garantiza no obstante cierta protección.

Todas estas investigaciones tienen sus límites, puesto que se centran solamente en la respuesta del organismo tras la vacunación, es decir, en la producción de anticuerpos. No evalúan en cambio otros tipos de inmunidad, como la actividad de los linfocitos T y B (inmunidad celular).

Un reciente estudio apuntó que la inmunidad celular «en gran parte, no se ve alterada por las mutaciones presentes en las variantes» inglesa, sudafricana y brasileña y «debería ofrecer una protección», según sus autores, los Institutos Nacionales de Estados Unidos (NIH). En cualquier caso, los fabricantes trabajan en el desarrollo de nuevas versiones de sus vacunas, adaptadas a las variantes.

Esta adaptación es indispensable puesto que «probablemente continuarán surgiendo variantes contra las cuales las vacunas actuales podrían ser menos eficaces«, advirtió el Centro Europeo de Prevención y de Control de Enfermedades.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/338835-coronavirus-que-se-sabe-de-las-variantes

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